Preguntas para un invento ya inventado
es un artículo de J.M. Alix Trueba publicado en GARA el 23 de julio de 1999.
J.M. Alix Trueba
Cristina Cuesta y su grupo, "Asociación de Víctimas
del Terrorismo", acaban de inventar algo que ya estaba inventado.
Por largo tiempo hemos aguantado en las plazas de nuestros pueblos
aquella famosa lápida de "Caídos por Dios y
por España", donde se consignaban los nombres de los
cómplices de los auténticos terroristas. En nuestro
pueblo, Karrantza, tal lápida estaba dividida en dos secciones:
en la parte más noble, la que daba a la carretera principal,
aparecían los nombres de los señoritos, caciques
y parrandistas notorios que habían
muerto como consecuencia de sus fechorías. En la parte
que daba a la callecita más sombría y sucia estaban
los nombres de los desgraciados reconvertidos. Eran aquellos que
habían tenido la mala suerte de caer en manos de los facciosos
y que fueron obligados a empuñar un arma contra sus hermanos.
La propuesta de la citada asociación es que en cada capital de Hego Euskal Herria se erija una lápida con los nombres de las "víctimas del terrorismo". Es verdad que la magnanimidad de Cuesta y su grupo les lleva a intentar poner en el mismo lote a los asesinados por el GAL y el BVE.
Para edificar ese edificio de la paz que todos queremos, "Víctimas del Terrorismo" han ideado unos cimientos de odio y edificar sobre odio, como demuestra la Historia, es imposible. De todas formas, más que nada para ayudarles a centrar las ideas, quisiera someter a su consideración las siguientes preguntas:
Primero, ¿quién ha traído el terrorismo y el odio a este pacífico pueblo? ¿Quién ha perseguido su lengua y su cultura? ¿Quién ha llevado la guerra contra sus instituciones? ¿Quién ha bombardeado Gernika y Du- rango? ¿Quién ha asesinado a innumerables riberos en Nafarroa, llenando con sus cuerpos las cunetas de la Ribera? ¿Quién ha fusilado, sin formación de causa a nuestros sacerdotes, a nuestros intelectuales?
Segundo: ¿tendrían cabida en esas listas los nombres de los guerniqueses y durangueses, de los riberos, de los sacerdotes, de los poetas, de otros muchos fusilados después de "su paz" "vuestra paz"? ¿De los "abatidos" en emboscadas policiales? ¿De los "suicidados"?
Tercero: puede suceder que alguna de estas víctimas no quiera estar en esa vuestra lista. Conoceréis el hecho de que el terrorista Franco quiso dar también su golpe de efecto y traer a su faraónico "Valle de los Caídos" a algún "rojo", encontrándose con la oposición de las familias.
He conocido personalmente a algunas víctimas del verdadero terrorismo, pero sobre todo he mantenido una entrañable relación con Santi Brouard y con Josu Muguruza. La verdad, no me los imagino compartiendo lápida con un Melitón Manzanas, por citar alguna "víctima".